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Para Nia Vardalos, regresar al cine también está en griego

Por: Dolly Maillet
Agencia Reforma
1:18 p.m. October 13, 2009
Nia Vardalos, al centro, en una escena de My Life in Ruins, filme que se estrenó en 2009.

Nia Vardalos, al centro, en una escena de My Life in Ruins, filme que se estrenó en 2009.

MÉXICO, DF — Muchos dijeron que fue actriz de un solo éxito.

My Big Fat Greek Wedding (2002) la lanzó al estrellato de forma instantánea, pero su serie de televisión My Big Fat Greek Life (2003) fue retirada antes de tiempo, debido al desastre del rating.

Además, su siguiente película, Una loca identidad (2004), tampoco recaudó lo esperado.

Después, Nia Vardalos desapareció del medio, pero no fue por falta de proyectos, sino para cumplir su meta más grande: ser mamá.

"Me tomé un tiempo para luchar contra la infertilidad, y perdimos la batalla, así que el año pasado adoptamos a una niña de tres años de un orfanato. Desde el momento en que la vimos nos convertimos en padres, ha sido realmente increíble y me siento muy feliz como mamá", explica vía telefónica.

Ya que la actriz de 47 años logró su sueño, regresó con dos fuertes películas que ahora promociona.

La primera es Al Diablo Con el Amor, cuyo título en inglés, I Hate Valentine's Day (Odio el Día de San Valentín), es más divertido porque todos nos hemos identificado con esa idea en algún momento.

"Los productores me llamaron para que yo escribiera el guión y me dieron el título. Lo bueno es que es muy abierto y en pocas palabras se puede tratar de lo que sea, eso me dio mucha libertad."

Pero lo interesante fue que le ofrecieron dirigir la película con la condición de que ella la protagonizara junto con John Corbett, su pareja en My Big Fat Greek Wedding .

"Yo escribí el guión sin saber que iba a actuar, y menos con John. Lo que yo quería era hacer una comedia romántica donde los papeles se invirtieran: que el hombre fuera el romántico y sensible; y la mujer la racional, la que no quiere comprometerse", explica.

"Me gustó el personaje porque en un principio es muy poderosa y está bajo control, conozco a muchas amigas así. Pero luego te das cuenta de que su aparente frialdad es debido a que nunca resolvió los problemas que tuvo con sus papás, por eso tiene esta filosofía en la que el amor dura sólo cinco citas".

Nia se contradice un poco al decir que le encantó dirigir, pero que prefiere ya no hacerlo; y detalla que los problemas que tuvo fueron porque Al Diablo Con el Amor es una película de bajo presupuesto ya que, por un lado, eso le daba mucho más libertad porque los productores no estaban detrás de ella; por el otro, le hubiera gustado tener un mejor equipo de cámaras, más tiempo (ya que filmaron todo en 18 días) y más preparación.

"Supuse que sería algo difícil, así que no me quise arriesgar demasiado y por eso contraté a todos mis amigos, que sé que me tendrían paciencia, me perdonarían cualquier error, y, además, son las personas más chistosas que conozco. Yo básicamente me ponía lipstick y salía a escena, estaba en todos lados y sin descanso".

Trabajar nuevamente con Corbett, fue fácil para ella porque se volvieron muy buenos amigos, pero lo difícil fue besarlo.

"No sé por qué, pero es más cómodo besar a un extraño, que a un amigo. En Casarse. no lo conocía, así que no se me complicó, pero ahora se sentía muy raro".

La segunda película que la canadiense promueve es Mi Vida en Ruinas, que también es una comedia romántica en la que personifica a Georgia, una mujer que ha perdido la motivación en la vida y que se va a Grecia a trabajar como guía de turistas.

"El guionista Mike Reiss (La Era del Hielo 3, 2009) escribió el guión específicamente para mí, sobre esta mujer con muchos miedos internos y que se siente gorda. Me gustó mucho la historia, me dieron mucha libertad para improvisar y crear más a mi personaje".

Otro atractivo de Mi Vida en Ruinas es que fue la primera producción con permiso para filmar directamente en los sitios arqueológicos griegos, y eso hace que sientas ganas de viajar de inmediato allá.

Además, el director es Donald Petrie, un experto en el género al haber realizado cintas como Miss Simpatía (2000) y Cómo Perder un Hombre en 10 Días (2003); y el galán es Alexis Georgoulis, al que Nia define como el "Antonio Banderas" griego, y al que le lleva 12 años.

"Es una cinta que también es de bajo presupuesto, no tanto como Al Diablo., pero es pequeña y tuvimos la suerte de que Donald quisiera participar en ella. A mí me encantó regresar a mis raíces, estar allá con mi familia; y me encantó Alexis, se volvió un gran amigo, ¡de mi esposo!".