Estudiantes de la preparatoria Hilltop High School aprenden de la maestra Kim Butler, quien dirige clases para mejorar la condición física de los alumnos y animarlos a hacer ejercicio.
Con las tasas de obesidad juvenil llegando a proporciones de epidemia, el distrito escolar Sweetwater Union está utilizando 1.1 millones de dólares de fondos federales para adiestrar a maestros en normas de condición física y para comprar equipo de alta tecnología para alentar a los estudiantes a hacer ejercicio.
Al mismo tiempo, los maestros de educación física están enfocándose en que los estudiantes aprueben un examen anual de condición física que mide seis diferentes categorías.
Si los alumnos no obtienen resultados dentro de la zona saludable en cinco de las seis categorías, tendrán que tomar una clase de acondicionamiento Fit for Life, que se enfoca en la salud individual y en metas de condición física.
Kim Butler, una maestra de educación física en la preparatoria Hilltop High School y especialista de planes de estudio, enseña tres clases de Fit for Life y trata de motivar a sus estudiantes que no les gusta hacer ejercicio.
La prueba de condición física evalúa seis áreas: capacidad aeróbica, fuerza muscular, aguante muscular, flexibilidad, extensión de la parte central del cuerpo y formación corporal.
En la capacidad aeróbica, por ejemplo, los estudiantes tienen la opción de correr una milla o correr una serie de distancias más cortas pero hacerlo más rápido.
Todos los días, Butler lidia con apatía y una gama de otras excusas que los estudiantes ofrecen por no querer sudar en la clase.
Según Butler, esto se debe a la falta de comida saludable, la falta de suficientes estudiantes que caminan o juegan en parques y padres que trabajan tanto que no pueden abogar a favor de la actividad física,
“Algunos de estos jóvenes tienen que ir a casa y cuidar a sus hermanos menores en vez de ir a prácticas de futbol”, dijo Butler.
El próximo semestre, Butler espera cambiar esas actitudes cuando el distrito distribuya la primera ola de Bodybuggs, computadoras portátiles y laboratorios portátiles de ejercicio en preparatorias en Chula Vista.
Los Bodybuggs miden cuántas calorías consumen y utilizan los estudiantes y estos pueden rastrear su información y metas con las computadoras.
El distrito comprará unos 500 Bodybuggs y los distribuirá a sus 12 preparatorias.
Cada escuela recibirá seis computadoras portátiles y un laboratorio portátil de ejercicio, que tendrá pesas, bolas de estabilidad y demás equipo de ejercicio.
Elizabeth Pedroza, de 16 años, dijo estar ansiosa de usar los aparatos para contar calorías ya que le gustaría perder 30 libras.
Pero fijar metas de pérdida de peso demasiado ambiciosas puede ser difícil, dijo Butler.
“No nos enfocamos en la pérdida de peso”, dijo.
“Es un asunto delicado. Los padres llaman y nos gritan.”