El Ejército Mexicano presentó el jueves 29 de julio de 2010 a 62 policías de Baja California detenidos por sus presuntos vínculos con el crimen organizado.
TIJUANA, Baja California — Entre gritos de inocencia, lágrimas e insultos contra las autoridades de Baja California, 62 agentes municipales y estatales detenidos por sus presuntos vínculos con el crimen organizado fueron presentados ayer en esta ciudad.
Durante la presentación de los detenidos, se registró un incidente en el que uno de los agentes indiciados jalar el rifle a un militar y le gritó que lo ejecutara.
El Procurador de Justicia del estado, Rommel Moreno Manjarrez, informó que la detención se realizó durante la noche del miércoles 28 y el jueves 29 de julio, y que fue resultado de pesquisas de la Subprocuraduría contra la Delincuencia Organizada (SIEDO) en una investigación que se realizó durante dos años.
De los 62 agentes que serán procesados por delincuencia organizada y delitos contra la salud, 40 eran policías municipales en activo y seis ex agentes, así como 16 ministeriales.
Previo a la conferencia en las instalaciones de la Fuerza Aérea Militar, los policías fueron formados en el estacionamiento continuo a la pista aérea, a unos metros de la línea internacional con California.
Ahí estuvieron durante dos horas mientras el titular de la Segunda Zona Militar, General Alfonso Duarte; el delegado de la PGR, Francisco Javier Cossío Gutiérrez, el Secretario de Seguridad Pública del Estado, Daniel de la Rosa Anaya, y el Procurador, se alistaban para el encuentro con la prensa.
A las 13:20 horas tiempo local, 15:20 del centro del país, tras el acceso a la prensa los agentes detenidos comenzaron a manifestar su inconformidad a gritos y algunos de ellos llorando.
"No se crean de lo que les digan. Somos inocentes", aseguró un agente inconforme.
Otro uniformado de la Policía de Tijuana se encontraba incluso de pie, llorando desconsolado.
"Estamos aquí porque Rommel (Procurador de BC) nos toma como chivos expiatorios", advirtió otro de los detenidos.
Pero el momento más álgido fue cuando un agente municipal se oponía a que un soldado le quitara las manos del rostro para ser fotografiado por los medios.
El agente logró ponerse frente a los fotógrafos y taparse la cara con su camiseta.
"No tengo por qué salir, pero bueno, golpéenme, aquí estoy para que me metan un pinche balazo", gritó molesto.
De inmediato dos soldados intervinieron y el forcejeo el policía logró jalar el rifle de uno de ellos y colocarlo en su cuello mientras le gritaba que jalara del gatillo.
"Vivo no me van a llevar", reclamaba irritado el agente.
Mientras el policía era sometido por los soldados, el resto se inconformaba.
Los gritos de inocencia no cesaban y uno mostró un documento diciendo que había sido citado para ser reasignado, pero fue detenido.
"No hagan caso a estos (funcionarios). No les crean. Yo sí dejo que me vean la cara pues no tengo nada que esconderle a mi familia. Esto que hacen no es honorable y a mi familia les digo que no hice nada mal. No tengo de qué avergonzarme".
La detención ocurre a una semana de que el FBI capturara al director de Enlace Internacional de la Procuraduría estatal, Jesús Quiñones Márquez, por su presunta relación con el cártel de Fernando Sánchez Arellano "El Ingeniero", aunque el Procurador negó que la acción contra la Municipal y Ministerial haya sido consecuencia de ello.
Cuestionado al respecto, el Procurador rechazó que esta detención masiva de agentes esté ligada a la del FBI.
Además, advirtió que habrá más detenciones.
Mientras, esposas de dos agentes señalaron que éstos fueron sacados la noche del miércoles y madrugada del jueves de sus respectivos domicilios.
"Entraron tumbando puertas y amenazándonos a todos", dijo la esposa de un policía municipal, que pidió el anonimato.
"No nos presentaron documento alguno y ni siquiera órdenes de aprehensión. Todo fue muy rápido, mientras estábamos dormidos".